Cal en casa: qué le hace el agua dura al termo, la caldera y la grifería
Cómo saber si tu agua es dura, qué le pasa al termo, la caldera y los grifos, y cuándo compensa un descalcificador y cuándo no.
Mampara con marcas blancas a los dos días de limpiarla, grifos que pierden caudal, un termo que hace ruido de cafetera. Son síntomas de agua dura, que en muchas zonas de Cataluña es lo normal. La cal no es peligrosa para beber, pero sí para los aparatos que calientan agua: se acumula donde hay calor y les obliga a trabajar más hasta que algo cede. Aquí va qué le pasa a cada uno, cómo saber cuánta cal tienes y qué opciones hay, incluida la de no hacer nada.
Cómo saber si tu agua es dura
No hace falta un laboratorio. Tienes tres vías, de menos a más precisa:
- Lo que ves: restos blancos en grifería y mamparas, costra en el hervidor, el lavavajillas que deja los vasos opacos.
- Lo que publica tu compañía de agua: las empresas que abastecen a cada municipio suelen informar de la calidad del agua, dureza incluida. Busca la de tu municipio o pregunta en el ayuntamiento.
- Tiras reactivas: se venden en ferreterías y tiendas de lavavajillas. Dan un valor aproximado en grados franceses en un minuto.
Si tienes pozo propio, como pasa en algunas masías y casas aisladas de la comarca, el agua no tiene nada que ver con la de la red y conviene analizarla aparte.
Qué le hace la cal a cada aparato
Termo eléctrico
Es el que más sufre. La cal se deposita sobre la resistencia y en el fondo del depósito. La resistencia tiene que calentar a través de una costra, gasta más y se sobrecalienta. Síntomas: tarda más en dar agua caliente, hace ruidos al calentar y, a veces, acaba perforándose y haciendo saltar el diferencial.
Dentro del termo hay además un ánodo de magnesio, una barra que se va consumiendo para proteger el depósito de la corrosión. Casi nadie lo revisa, y cuando se agota el que se corroe es el depósito. Revisar ánodo y quitar la cal cada cierto tiempo alarga la vida del termo; cambiar la resistencia cuando falla es una reparación razonable si el depósito está bien.
Caldera de gas y calentador
La cal se acumula en el intercambiador de agua caliente sanitaria. La caldera sigue calentando la calefacción sin problema, pero el agua de la ducha sale a temperatura irregular o tarda en llegar. En las revisiones periódicas se puede ver el estado del intercambiador; si está muy obstruido, se limpia o se sustituye esa pieza.
Aerotermia con depósito de agua caliente
Mismo principio: lo que calienta el agua acumula cal. El mantenimiento del depósito y del ánodo forma parte de la revisión del equipo. Si tienes o vas a instalar aerotermia, pregunta por ello en la visita; lo tratamos también en climatización.
Grifería, cisternas y aparatos pequeños
Aireadores de grifo obstruidos, alcachofas de ducha que salpican hacia los lados, cisternas que no terminan de cerrar porque la cal no deja asentar el mecanismo. Son averías baratas pero pesadas. Los aireadores se desenroscan y se dejan en vinagre; los mecanismos de cisterna, a veces, compensa cambiarlos enteros.
Las soluciones, con sus pros y contras
| Opción | Qué hace | A tener en cuenta |
|---|---|---|
| Mantenimiento periódico | Limpiar termo, revisar ánodo, descalcificar intercambiador y aireadores | No cambia el agua; controla el daño. Suficiente en muchas casas. |
| Descalcificador de resinas | Retiene calcio y magnesio del agua que entra en casa | Necesita sal, espacio, desagüe y regeneraciones. Hay que ajustar la dureza de salida y mantenerlo. |
| Filtros o dosificadores antical en un aparato | Protegen un punto concreto, como el termo o la lavadora | Más baratos y sencillos; el cartucho o la recarga se cambian periódicamente. |
| Sistemas "magnéticos" o "electrónicos" | Prometen evitar la cal sin quitarla | Pide que te expliquen cómo se comprobará el resultado en tu casa antes de pagar. |
Si instalas un descalcificador, pregunta por el grifo de agua de boca. Es habitual dejar un punto de la cocina sin tratar o poner un sistema específico para el agua de beber y cocinar. El equipo lo tiene que dimensionar e instalar alguien que conozca la normativa de agua de consumo y el mantenimiento que exige, porque un descalcificador abandonado da más problemas que la cal.
Cuándo no hace falta hacer nada más
Si vives en un piso con termo pequeño, la cal que ves es poca y los aparatos no dan problemas, un mantenimiento cada cierto tiempo puede ser todo lo que necesitas. No compres un descalcificador por miedo. Tiene sentido cuando la dureza es alta, la casa tiene varios baños o equipos caros que calientan agua, o cuando cada pocos años estás cambiando resistencias y grifos.
Lo que solemos encontrar en las visitas
- Termos que llevan muchos años sin abrir, con el ánodo completamente consumido.
- Descalcificadores instalados hace tiempo y sin sal, que ocupan sitio y no hacen nada.
- Calderas que "calientan mal el agua" cuando el problema es un intercambiador lleno de cal, no la caldera.
- Grifos cambiados enteros cuando bastaba con limpiar el aireador o el cartucho.
Si quieres que revisemos el termo, la caldera o valorar si en tu casa compensa un descalcificador, en fontanería tienes cómo trabajamos y los precios orientativos. Y si el termo te hace saltar la luz, antes lee cómo localizar el problema en salta el diferencial.